Carnaval

Carnaval es definitivamente la fiesta más importante y popular brasileña.

Celebrado en los cuatro rincones de Brasil, el Carnaval es definitivamente la fiesta más importante y popular brasileña. Llena de colores y sonidos, la fiesta tuvo inicio en el país en el período colonial con los esclavos y fue fuertemente influenciada por el “entrudo”, una juerga portuguesa, donde la broma principal era salir a las calles para mojar a las personas.

Sin embargo, el Carnaval es celebrado por diversos pueblos alrededor del mundo y se trata de una herencia de las fiestas paganas realizadas en la antigüedad como manera de agradecer a los dioses por las grandes cosechas. En la Edad Media, la fiesta fue incorporada por la Iglesia Católica y marca los últimos días antes de la Cuaresma, período de penitencia en cuál los católicos se abstienen de consumir carne, alcohol, entre otros.

El jolgorio como lo conocemos actualmente, con sus canciones típicas “marchinhas” y comparsas, surgió entre las décadas de 1930 y 1950, creció mucho y posee características particulares en cada región de Brasil, pero algunas cosas permanecen clásicas, como la primera canción escrita especialmente para el Carnaval, “Ó Abre Alas”, una de las más entonadas hasta los días de hoy.

En el Nordeste, la fiesta tiene varias caras: en Salvador, son los famosos tríos eléctricos, creados en la década de los 50 por los baianos Dodô, Osmar y Themístocles Aragão, y que pasaron a animar a los juerguistas por el circuito Barra-Ondina. Ya en Pernambuco, el “frevo” y sus bailarines con sombrillas coloridas son la expresión típica de la región. En Recife, el cortejo que arrastra una multitud es el Gallo de la Madrugada.

Mientras tanto, en las ciudades de Río de Janeiro y São Paulo, además de las innumerables comparsas que divierten a turistas de todo país, hay grandes desfiles de las escuelas de samba, en Marqués de Sapucaí y Sambódromo del Anhembi, respectivamente.